
La Rioja es una comunidad autónoma de España situada en el norte de la península ibérica. Está definida en el artículo primero de su estatuto de autonomía como identidad histórica. Abarca parte del valle del Ebro en su zona septentrional y del sistema Ibérico en el sur. Geográficamente está dividida por siete ríos que descienden desde la montaña hacia el Ebro, el cual vertebra la región, es por ello que a La Rioja le dicen: «la de los siete valles». El área norte, la de valle, presenta un clima mediterráneo y la zona sur, la montañosa, uno más húmedo y continental.
De forma tradicional se suele dividir en tres subregiones de oeste a este, siguiendo el curso del Ebro: La Rioja Alta, La Rioja Media y La Rioja Baja. O bien en dos partes: La Rioja Alta y La Rioja Baja, teniendo su divisoria en el río Iregua, donde se localiza Logroño. Cada una de ellas contiene sus correspondientes municipios centrales y de servicios.
La comunidad es uniprovincial, por lo que no existe diputación y se encuentra organizada en 174 municipios. La capital y ciudad con mayor número de habitantes es Logroño. Su población es de 315 381 habitantes (INE 2017).
Limita con el País Vasco al norte (provincia de Álava), Navarra al noreste, Aragón al sureste (provincia de Zaragoza) y Castilla y León al oeste y al sur (provincias de Burgos y Soria).
Cuando el río Ebro atraviesa el angosto paso entre las rocas de las Conchas de Haro, se presenta en La Rioja, por donde corre durante 120 km, antes de proseguir su camino hacia el Mediterráneo. En las Conchas de Haro la altitud del río es de 445 m y cuando sale de la comunidad, en la Reserva Natural de los Sotos del Ebro en Alfaro, es de 260 m. El río corre, por lo tanto, muy rápido por La Rioja.
El Ebro transcurre por el norte de la comunidad. Toda la orilla derecha (la que tiene al sur) pertenece a La Rioja. En la orilla izquierda solo se encuentran tres municipios, Briñas, San Vicente de la Sonsierra y Ábalos (conocidos como la Sonsierra riojana), aunque Logroño, Agoncillo, Alcanadre, Rincón de Soto y Alfaro tienen también parte del territorio de su municipio en dicha orilla. Por proximidad, la zona de Álava comprendida entre el Ebro y la Sierra de Cantabria se denomina Rioja Alavesa.
Al sur del río, entre 60 y 40 km de distancia, se extiende paralela la cordillera Ibérica, con altitudes que oscilan entre los 1000 y 2000 msnm. De la cordillera se desprende hacia el norte, entrando profundamente en La Rioja, la sierra de la Demanda, teniendo en el Monte San Lorenzo con sus 2.271 m la máxima altitud riojana.
De la cordillera bajan rápidos siete ríos hacia el Ebro, es por ello que a La Rioja le dicen: «La de los siete valles». Se llaman, de este a oeste, Alhama, Cidacos, Leza, Iregua, Najerilla, Oja y Tirón, aunque las cabeceras del Alhama y Cidacos son sorianas y las del Najerilla-Neila y Tirón son burgalesas. En ocasiones se añade el Linares (afluente del Alhama), agrupando el Tirón con su afluente el Oja.
Todos los ríos de estos valles reciben afluentes que van formando otros tantos valles con entidad propia, como son los de Linares, Ocón, Jubera, Tuerto, Brieva, Viniegras, San Millán. Y existe un número casi ilimitado de grandiosos barrancos de espléndida naturaleza como Aguas Buenas, Nieva, Manzanares, Ardancha, Navajún, Valderresa, Ollora, Tobía, San Martín y otros.
En las tierras altas crecen robles, hayas y pinos. Y hay matorrales de enebros, boj, endrinas, acebos, jaras. Y grandes laderas con finos pastos para ganados caballar, vacuno y lanar. Más abajo se encuentran encinas, olivos y almendros. Y cerca del Ebro, en los llanos, las tierras son para cereal, remolacha y patata, en tanto que las colinas están cubiertas de inmensas viñas de las que manan literalmente los vinos que dan fama mundial a esta región.
Todos los ríos riojanos, incluido el Ebro, tienen una hilera de álamos y chopos como inseparable compañía. De los álamos riojanos ha escrito Ana María Matute: «… verlos al borde del agua, volcando el paisaje, apuntando como lanzas mágicas hacia el país irreal y misterioso del fondo del río».


